sábado, 17 de mayo de 2014

Trastornos del sueño

Tipos de trastornos del sueño y clasificación

Pasamos aproximadamente un tercio de nuestra vida durmiendo y los trastornos del sueño pueden tener una gran repercusión en nuestra calidad de vida así como afectar a nuestro estado de ánimo.

Los trastornos se pueden dividir en: insomnios, hipersomnias, trastornos del ritmo circadiano de sueño, parasomnias y disomnias.


1. Insomnio
Se caracteriza por ser un trastorno de la vigilia que dura las 24 horas del día y se manifiesta como la percepción de un sueño insuficiente, suele ser difícil de conseguir, cuando se consigue dormir este sueño es insatisfactorio y no reparador. Durante el día, el sujeto presenta cansancio, trastornos de la atención, de la concentración y de la memoria, además de irritabilidad y humor depresivo.

Otro tipo de insomnio se denomina ocasional o de corta duración. Este tipo ocurre por causas externas al organismo, como pueden ser falta de higiene del sueño, ligado a causas medioambientales, de ajuste a situaciones de un contenido emocional importante, insomnio secundario a cambios bruscos de horario, por estrés físico ocasional y por rebote debido a la supresión brusca de ciertos hipnóticos.


1.2. Insomnio Crónico
Se debe a causas intrínsecas al organismo. Se subdividen en:

- Insomnio psicofisiológico: se asocia a un factor de tensión somatizada y a otro de condicionamiento desfavorable al sueño. Los sujetos tienen un alertamiento fisiológico excesivo y taquicardia, pequeñas contracciones musculares u otros signos, que confirman un alertamiento parcial durante el sueño. Muchas de las personas que padecen este tipo de insomnio tienen una personalidad con una elevada ansiedad y depresión. 

- Mala percepción del sueño: entre un 5 y 10% de pacientes se quejan de dormir muy poco o nada, lo que no se corresponde con los resultados objetivos del PSG. Este tipo de pacientes presenta un pseudoinsomnio o se trata de simuladores.
La ansiedad origina un 45% de insomnios de causa psiquiátrica. También se encuentran asociados insomnio y manía, esquizofrenia, trastorno de pánico y los trastornos de la alimentación.


1.3. Insomnio asociado a trastornos neurológicos

Este tipo se observan en enfermedades degenerativas cerebrales, demencias, epilepsia y en la cefalea ligada al sueño. El insomnio produce una disfunción de las estructuras activas del sueño o puede deberse a una patología psicosomática asociada a la enfermedad neurológica
Las enfermedades somáticas se acompañan de insomnio no solamente porque cursan con síntomas como dolor, disnea o fiebre, sino también por la ansiedad y la depresión con que suelen asociarse.


2. Hipersomnias

Hipersomnia o somnolencia diurna excesiva (SDE) es la incapacidad de permanecer despierto y alerta durante el periodo de vigilia, con episodios no intencionados de sueño en circunstancias inapropiadas. La hipersomnia interfiere negativamente en las actividades socialesy de la vida en general así como en la calidad de vida de la persona que la padece. Suele ser más frecuente en los adolescentes.


3. Trastornos del ritmo circadiano de sueño

Las personas que padecen este trastorno tienen la cantidad y calidad del sueño normal pero ocurren en un horario que no es correcto respecto a lo establecido culturalmente. En ellos, el marcapasos circadiano está retrasado o adelantado respecto a la hora deseada. Los niños y adolescentes con un TRC no han entrenado correctamente su reloj biológico tienen un retraso de fase (Síndrome de Retraso de Fase, SRF), un adelanto de fase (Síndrome de Adelanto de Fase, SAF), un RC de más de 24 horas (Síndrome hipernictemeral) o un patrón irregular de los episodios de sueño y vigilia.


4. Paramsonias

Las parasomnias consisten en fenómenos episódicos que perturban el sueño nocturno sin que sus mecanismos de control, ni los de la vigilia, estén directamente involucrados. Estos trastornos representan episodios de activación del sistema nervioso central que implican al cuerpo a través de las vías motoras, al sistema nervioso vegetativo o a las funciones psíquicas.


5. Disomnias 

Son trastornos intrínsecos cuyo origen es orgánico, también pueden ser extrínsecos cuya causa es externa y las alteraciones de los ciclos circadianos que son una distorsión sueño-vigilia.

Emoción, Activación y Trastornos del sueño

 INTRODUCCIÓN

De entre todos los trastornos del sueño, el insomnio es uno de los más relevantes, tanto por su frecuencia (alrededor del 25% de la población padece en mayor o menor grado este
problema), como por el sufrimiento y molestias que conlleva.

El insomnio puede clasificarse en función de la causa que lo ha producido o de la forma en que se manifiesta. A pesar de que el sueño es una necesidad ineludible e imprescindible para la super vivencia del organismo, la calidad o cantidad de éste puede verse afectada por múltiples factores,convirtiendo al insomnio en uno de los problemas de salud epidemiológicamente más relevantes en nuestra sociedad .

VARIABLES EMOCIONALES E INSOMNIO

Los factores emocionales tienen gran importancia en cuanto a los problemas de salud y el sueño, a su vez, la ausencia de un buen descanso afecta a las emociones, a cómo nos sentimos día a día, cómo actuamos frente a los problemas de la vida diaría y ante los imprevistos.  Vamos a clasificar algunos de estos trastornos emocionales más frecuentes:

1- Alexitimia: problemas para describir los sentimientos que uno tiene, incapacidad para crear emociones a nivel mental así como relacionarlas con las sensaciones corporales. se relaciona con los problemas para conciliar el sueño y según Nemiah (1977), en las personas con alexitimia hay una desconexión entre el sistema límbico y neocórtex, que tendría como consecuencia que estas personas no sean conscientes de las emociones producidas. 

2- Trastornos del estado de ánimo como el trastorno depresivo afecta al sueño de forma que los pacientes tienen la necesidad de dormir muchas más horas que las establecidas normalmente y con excesiva somnolencia cuando están despiertos. Suelen tener despertares frecuentes y según el grado de la depresión afecta directamente al grado de insomnio.

SUEÑO Y ACTIVACIÓN

Una de las concepciones más extendidas acerca de las características de los 
insomnes fue que quienes padecen frecuentemente este trastorno debieran tener un grado de activación autonómica más elevado que quienes duermen con normalidad. Tal afirmación se conoce como "hipótesis de Monroe" y está basada en las investigaciones de dicho autor, en las que se postulaba que podemos distinguir a insomnes de no inso mnes en función de que los primeros presentaban indicadores más elevados en la actividad simpática (Monroe,1967). 


Está confirmado que la activación fisiológica elevada dificulta la conciliación del sueño pero no que los patrones de las personas que padecen insomnio crónico manifiesten un arousal muy alto. Los tratamientos encargados de disminuír la excitación fisiológica no consiguen los resultados esperados. Por otro lado, también afecta la activación cognitiva, es decir, los pensamientos recurrentes que aparecen en el momento de conciliar el sueño y cuyo contenido se relaciona con la dificultad de poder dormir.


El  arousal fisiológico producido como consecuencia de la activación cognitiva dificulta la conciliación del sueño. Éste sería el fundamento de la eficacia en el tratamiento del insomnio de las técnicas de intervención destinadas a reducir la activación somática (Nicassio, Bolylan y McCabe, 1982). Por otro lado, la eficacia de las técnicas cognitivas, tales como distracción y técnicas de control mental (Woolfolk y McNulty, 1983) vendría explicado por la utilidad de las mismas para impedir la aparición de pensamientos intrusivos. No obstante, debido a la íntima relación entre arousal cognitivo y fisiológico, tanto las técnicas fisiológicas pueden ejercer un control cognitivo, como las propias técnicas cognitivas pueden conseguir que se reduzca la activación fisiológica.



viernes, 16 de mayo de 2014

Video de Redes "Más allá de los sueños"







En este video, Eduard Punset habla con Nicholas Humphrey, profesor de Psicología en la Universidad de Nueva York, investigador en el London College de Economía y conocido internacionalmente por sus estudios sobre la mente y la conciencia, sobre varios aspectos interesantes del sueño humano.

insomnio y ansiedad


ARTÍCULO "ANSIEDAD Y TRASTORNOS DEL SUEÑO", DE M. C. MONTAÑÉS

Chóliz, M. (1999). Ansiedad y trastornos del sueño. En E.G. Fernández-Abascal
y F. Palmero (Eds.): Emociones y Salud (pp. 159-182). Barcelona: Ariel.
Recuperado de : http://www.uv.es/=Choliz/SuenoAnsiedad.pdf

En este artículo de Mariano Chóliz Montañés se habla sobre cómo influye la ansiedad en los trastornos del sueño.  Primeramente habla de que el sueño es un estado circadiano que se alterna con el estado de vigilia en un ritmo bifásico, es decir, se alterna vigilia y sueño. Además, haba también de las distintas fases por las que pasa el sueño (REM y no REM).
Tras esto, e autor analiza l relación entre los problemas del sueño y las reacciones emocionales tales como a ansiedad, en la cual se centrará el artículo. Habla de las disomnias principales que afectan al sueño y al correcto descanso, así como las parasomnias. Para ello, aorta una tabla con la clasificación internacional de los trastornos del sueño.
Tras todo esto, el autor comienza a centrarse en la relación que existe entre activación y ansiedad, que por otra parte también resulta relevante en los problemas relacionados con el sueño. Por este motivo existen diversas investigaciones que abarcan la relación activación-problemas de sueño, la cual da lugar a diferentes hipótesis sobre el insomnio relacionándolo con la ansiedad y, a su vez, con la activación: un ejemplo de esto es la conocida “hipótesis de Monroe”, la cual defiende que las personas que padecen insomnio  se caracterizan por tener un grado de activación más elevado que quienes duermen con normalidad. Pero, a pesar de la lógica de éste argumento, no se ha conseguido demostrar con la suficiente claridad un patrón psicofisiológico que caracterice los trastornos en el inicio y mantenimiento del sueño.
Otras variables que parecen implicadas, según el autor, en el padecimiento de insomnio es la activación cognitiva, entendiéndose por tal la presencia de pensamientos recurrentes intrusivos que aparecen en la situación de inicio del sueño y cuyo contenido afecta a l correcta conciliación del mismo, a su calidad o a otras consecuencias desagradables que pueda tener éste patrón poco beneficioso.
Una vez analizados los vínculos entre activación e insomnio, el autor se centra más concretamente en la relación entre ansiedad e insomnio, ya que es donde más influencia ejerce de entre todos los trastornos del sueño. La ansiedad moderada produce dificultad para conciliar el sueño, lo cual se ve agravado por la aparición de pensamientos recurrentes intrusivos a la hora de dicha conciliación que hacen que se incremente la respuesta de ansiedad y que se empeoren las condiciones a la hora de iniciar el sueño. Si la persona padece insomnio crónico, dicha relación entre ansiedad e insomnio queda más patente y tiene peores efectos.
En cuanto a trastornos por ansiedad más concretos, el trastornos por estrés postraumático tiene marcadas consecuencias sobre el sueño, ya que éste puede ser el causante de la aparición de sueños recurrentes desagradables sobre dicho evento, lo cual hace que el sueño se vea alterado y sea de mala calidad: patrones de sueño más alterados, movimientos corporales, mayores síntomas de ansiedad y fatiga diurna que quienes padecen insomnio pero no sufren éste trastorno concreto. La ansiedad también puede afectar en otros desórdenes del sueño, como las pesadillas, terrores nocturnos, ataques de pánico durante el sueño o sonambulismo.

En definitiva, se puede resaltar la importancia que tiene la ansiedad en los trastornos del sueño, tanto en su aparición como en el mantenimiento y en las consecuencias negativas de dichos trastornos en la persona. Por eso es importante seguir investigando en esta línea, ya que existen evidencias de que la ansiedad es uno de los factores claves en el insomnio, y el trabajar en ella puede hacer que mejore la calidad del sueño de muchos pacientes y, con ella, su calidad de vida.

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